Como otras tantas ocasiones, por no decir -como siempre-,en política, una cosa son las promesas y otra muy diferente la cruda realidad.
Que Barajas y su T-4, sea un alarde de modernismo, alcanzando altas cotas del mercado internacional, responde no solo al esfuerzo de AENA, sino también al de los sufridos ciudadanos que residen en sus inmediaciones y que "gracias" al calvario a que están sometidos por el ruido infernal de los aviones hacen posible este logro.Porque no olvidemos el puesto que este aeropuerto ocupa en el top mundial.
¿Cuál va a ser el futuro del entorno de Barajas?, Incierto.
No sé a qué es debido que desde hace más de dos meses y medio se haya incrementado el ruido al paso de las aeronaves. Ruido constante y molesto que se va integrando en Coslada y San Fernando como un habitante más, como una seña de identidad más de estos municipios.
Y ¿Es que es así?, ¿Al final se ha instalado para siempre?