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		<title>Carta de (Des)ajuste</title>
		<link>http://www.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas</link>
		<description>El contenido de la Carta de Desajuste no es m&#225;s que una mirada cr&#237;tica del entorno pr&#243;ximo generada, a modo de columna period&#237;stica, por el desacuerdo o la inadaptaci&#243;n. Puede ce&#241;irse a una comunidad de vecinos, o a Coslada, a Madrid o al mundo occid</description>
		<language>es_ES</language>
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			<title>La b&#250;squeda</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/07/14/la-busqueda/</link>
			<pubDate>Mon, 14 Jul 2008 09:02:26 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">53865@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Emprend&#237; un viaje de b&#250;squeda interior instigada por quien m&#225;s me quiere, sin saber que el gran riesgo de buscarse uno mismo es que acaba por encontrarse. Y lo que vi fue lo que sospechaba, aunque nunca me haya atrevido, por cobard&#237;a &#191;qu&#233; si no?, a encarar de frente la conclusi&#243;n.Santander es una ciudad de pronunciados altibajos. Cada paseo puede convertirse en ejercicio agotador, con el c&#243;mplice perfecto del entorno. Comienza la caminata puramente tur&#237;stica, del Palacio de la Magdalena hacia la ciudad bordeando la playa de los Peligros. Es imposible eludir la literatura, porque aquello ha sido un encuentro de conquistados por ella en el que, por pura selecci&#243;n natural, los que escriben se re&#250;nen y &#161;c&#243;mo no! intercambian ideas. El clima acompa&#241;a y el paisaje parece tenerlo todo para serenar el esp&#237;ritu. Tanto que distrae al punto de bajar la guardia y dejar el campo abierto a la vocaci&#243;n.&#191;Y ahora qu&#233;? Me preguntaba en el vuelo de regreso.Escribir nunca es tarea f&#225;cil. Aunque desde fuera parezca un puro juego floral. Detr&#225;s se esconde una inquietud interminable que se sabe sin soluci&#243;n. Quitarse la m&#225;scara es reconocer que escribir es una locura, una p&#233;rdida de juicio inevitable, que obliga a inventar mundos para llenar el blanco con palabras que causan v&#233;rtigo y que una vez escritas dejan de ser soluci&#243;n. Dicen que los que no ten&#237;an el coraz&#243;n lleno enloquecieron de verdad, entendiendo como verdad la inadaptaci&#243;n perpetua y casi mortal a la realidad com&#250;n. Es f&#225;cil comprenderlo, aunque discrepe de este mundo cartesiano, de pesos y medidas precisos en el que se acota incluso el error, que busca el permanente asidero racional cobr&#225;ndose a cambio el alto precio del sacrificio de la imaginaci&#243;n.La primera pregunta ten&#237;a que dar en el blanco: &#191;Por qu&#233; escribir?. Lo peligroso de preguntar es que nos hace buscar respuestas. Si no me entienden, particular&#237;cenlo a su mundo y simplemente preg&#250;ntense &#191;por qu&#233;?.</description>
			<content:encoded><![CDATA[Emprend&#237; un viaje de b&#250;squeda interior instigada por quien m&#225;s me quiere, sin saber que el gran riesgo de buscarse uno mismo es que acaba por encontrarse. Y lo que vi fue lo que sospechaba, aunque nunca me haya atrevido, por cobard&#237;a &#191;qu&#233; si no?, a encarar de frente la conclusi&#243;n.<br><br>Santander es una ciudad de pronunciados altibajos. Cada paseo puede convertirse en ejercicio agotador, con el c&#243;mplice perfecto del entorno. Comienza la caminata puramente tur&#237;stica, del Palacio de la Magdalena hacia la ciudad bordeando la playa de los Peligros. Es imposible eludir la literatura, porque aquello ha sido un encuentro de conquistados por ella en el que, por pura selecci&#243;n natural, los que escriben se re&#250;nen y &#161;c&#243;mo no! intercambian ideas. El clima acompa&#241;a y el paisaje parece tenerlo todo para serenar el esp&#237;ritu. Tanto que distrae al punto de bajar la guardia y dejar el campo abierto a la vocaci&#243;n.<br><br>&#191;Y ahora qu&#233;? Me preguntaba en el vuelo de regreso.<br><br>Escribir nunca es tarea f&#225;cil. Aunque desde fuera parezca un puro juego floral. Detr&#225;s se esconde una inquietud interminable que se sabe sin soluci&#243;n. Quitarse la m&#225;scara es reconocer que escribir es una locura, una p&#233;rdida de juicio inevitable, que obliga a inventar mundos para llenar el blanco con palabras que causan v&#233;rtigo y que una vez escritas dejan de ser soluci&#243;n. Dicen que los que no ten&#237;an el coraz&#243;n lleno enloquecieron de verdad, entendiendo como verdad la inadaptaci&#243;n perpetua y casi mortal a la realidad com&#250;n. Es f&#225;cil comprenderlo, aunque discrepe de este mundo cartesiano, de pesos y medidas precisos en el que se acota incluso el error, que busca el permanente asidero racional cobr&#225;ndose a cambio el alto precio del sacrificio de la imaginaci&#243;n.<br><br>La primera pregunta ten&#237;a que dar en el blanco: &#191;Por qu&#233; escribir?. Lo peligroso de preguntar es que nos hace buscar respuestas. Si no me entienden, particular&#237;cenlo a su mundo y simplemente preg&#250;ntense &#191;por qu&#233;?.<br>]]></content:encoded>
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			<title>El machaculo</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/06/12/el-machaculo/</link>
			<pubDate>Thu, 12 Jun 2008 08:48:33 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">51930@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Estamos otra vez mezclando churras con merinas, y de estos revoltijos nunca sale nada bueno. Y si no, al tiempo. Yo no s&#233; por qu&#233; los ministros tienen, de vez en cuando, la man&#237;a de meter mano en el diccionario de la lengua. Ya habr&#225;n o&#237;do que Bibiana A&#237;do, ministra de Igualdad, propone que incluya &#8220;miembra&#8221;, para horror y esc&#225;ndalo de alg&#250;n que otro acad&#233;mico. Tambi&#233;n los economistas, tras hacer patente su incapacidad para prever el desastre, se quedan calvos pensando para explicar lo inefable, y a falta de argumentos v&#225;lidos se inventan &#8220;palabros&#8221;. Saben que los ministros de Trabajo de la Comisi&#243;n Europea han acordado aumentar la jornada laboral hasta un m&#225;ximo de 65 horas semanales &#191;verdad?. Pues ahora los expertos en la cosa de no saber por donde les viene el aire lo explican con un t&#233;rmino nuevo: flexiguridad. Dicen que se trata de garantizar la estabilidad del empleo y la flexibilidad para la empresa, que viene a ser una conclusi&#243;n obvia por los siglos de los siglos: que al que paga, la esclavitud le mola.As&#237; anda el mundo, y eso sin hablar de camiones, con la que est&#225; cayendo y los mercados desabastecidos. Dijo Gregorio Salvador, de la RAE, que Bibiana A&#237;do deber&#237;a dejarse de bromas de mal gusto y ocuparse m&#225;s bien de resolver problemas reales de desigualdad, como garantizar que cualquier ni&#241;o pueda estudiar en castellano en cualquier comunidad aut&#243;noma. No est&#225; mal la cr&#237;tica, y sin salirse de su &#225;mbito: el de la lengua espa&#241;ola. Yo opino lo mismo. Y si me van a responder defendiendo ardorosamente el feminismo m&#225;s extremo les ruego que, al menos, y aunque sea mentira, firmen su comentario con nombre de mujer. Y que me lo expliquen clarito tambi&#233;n, por favor, porque empiezo a sentirme miembra flexisegura, y no me est&#225; gustando nada.Quiz&#225; deber&#237;amos poner todos en marcha nuestra parcelita de creatividad, que es gratis y aunque no sirva de nada hace que pase antes el tiempo. &#191;Se les ocurre algo nuevo? A m&#237;, as&#237; a bote pronto, para definir el caos pol&#237;tico-econ&#243;mico que nos rodea me viene &#8220;machaculo&#8221;, que procede de machacar y dar por el sufijo del vocablo de mi invenci&#243;n. Mucho rollo con los se&#241;ores y las se&#241;oras e incluso l@s se&#241;or@s, pero cuando vamos a lo que importa, el vil metal, la sociedad se estratifica naturalmente entre los que mueven los hilos y los pringaos, dos grupos perfectamente definidos en los que caben todo tipo de sexos, razas, ideolog&#237;as y religiones, porque para pertenecer a uno u otro basta una simple condici&#243;n: ser humano.As&#237; las cosas, la ilusi&#243;n, al menos en mi caso, atraviesa momentos bajos. Especialmente cuando echo una ojeadilla a mi afortunada (porque mi subida de sueldo supera el IPC) n&#243;mina y observo con cruel pesar y dolorosa incertidumbre que, habiendo reducido los gastos, llego con n&#250;meros rojos antes de final de mes. &#191;Ser&#225; que ha disminuido, a pesar del aumento retributivo, mi capacidad adquisitiva? &#161;No, hombre, no! &#8220;Ser&#225;&#8221; no, lo es. Y conste que todav&#237;a no me quejo de mi suerte, ni caer&#233; en ese t&#243;pico mientras nada sustancial peligre, pero s&#237; tienen que admitir que machacula mucho que nos cuenten cuentos para no dormir, mezclando fantas&#237;a y realidad, y usando palabritas nuevas, para ver si entre flexiguridades y crecimientos negativos se nos olvida que la paga no llega a fin de mes.</description>
			<content:encoded><![CDATA[Estamos otra vez mezclando churras con merinas, y de estos revoltijos nunca sale nada bueno. Y si no, al tiempo. Yo no s&#233; por qu&#233; los ministros tienen, de vez en cuando, la man&#237;a de meter mano en el diccionario de la lengua. Ya habr&#225;n o&#237;do que Bibiana A&#237;do, ministra de Igualdad, propone que incluya &#8220;miembra&#8221;, para horror y esc&#225;ndalo de alg&#250;n que otro acad&#233;mico. Tambi&#233;n los economistas, tras hacer patente su incapacidad para prever el desastre, se quedan calvos pensando para explicar lo inefable, y a falta de argumentos v&#225;lidos se inventan &#8220;palabros&#8221;. Saben que los ministros de Trabajo de la Comisi&#243;n Europea han acordado aumentar la jornada laboral hasta un m&#225;ximo de 65 horas semanales &#191;verdad?. Pues ahora los expertos en la cosa de no saber por donde les viene el aire lo explican con un t&#233;rmino nuevo: flexiguridad. Dicen que se trata de garantizar la estabilidad del empleo y la flexibilidad para la empresa, que viene a ser una conclusi&#243;n obvia por los siglos de los siglos: que al que paga, la esclavitud le mola.<br><br>As&#237; anda el mundo, y eso sin hablar de camiones, con la que est&#225; cayendo y los mercados desabastecidos. Dijo Gregorio Salvador, de la RAE, que Bibiana A&#237;do deber&#237;a dejarse de bromas de mal gusto y ocuparse m&#225;s bien de resolver problemas reales de desigualdad, como garantizar que cualquier ni&#241;o pueda estudiar en castellano en cualquier comunidad aut&#243;noma. No est&#225; mal la cr&#237;tica, y sin salirse de su &#225;mbito: el de la lengua espa&#241;ola. Yo opino lo mismo. Y si me van a responder defendiendo ardorosamente el feminismo m&#225;s extremo les ruego que, al menos, y aunque sea mentira, firmen su comentario con nombre de mujer. Y que me lo expliquen clarito tambi&#233;n, por favor, porque empiezo a sentirme miembra flexisegura, y no me est&#225; gustando nada.<br><br>Quiz&#225; deber&#237;amos poner todos en marcha nuestra parcelita de creatividad, que es gratis y aunque no sirva de nada hace que pase antes el tiempo. &#191;Se les ocurre algo nuevo? A m&#237;, as&#237; a bote pronto, para definir el caos pol&#237;tico-econ&#243;mico que nos rodea me viene &#8220;machaculo&#8221;, que procede de machacar y dar por el sufijo del vocablo de mi invenci&#243;n. Mucho rollo con los se&#241;ores y las se&#241;oras e incluso l@s se&#241;or@s, pero cuando vamos a lo que importa, el vil metal, la sociedad se estratifica naturalmente entre los que mueven los hilos y los pringaos, dos grupos perfectamente definidos en los que caben todo tipo de sexos, razas, ideolog&#237;as y religiones, porque para pertenecer a uno u otro basta una simple condici&#243;n: ser humano.<br><br>As&#237; las cosas, la ilusi&#243;n, al menos en mi caso, atraviesa momentos bajos. Especialmente cuando echo una ojeadilla a mi afortunada (porque mi subida de sueldo supera el IPC) n&#243;mina y observo con cruel pesar y dolorosa incertidumbre que, habiendo reducido los gastos, llego con n&#250;meros rojos antes de final de mes. &#191;Ser&#225; que ha disminuido, a pesar del aumento retributivo, mi capacidad adquisitiva? &#161;No, hombre, no! &#8220;Ser&#225;&#8221; no, lo es. Y conste que todav&#237;a no me quejo de mi suerte, ni caer&#233; en ese t&#243;pico mientras nada sustancial peligre, pero s&#237; tienen que admitir que machacula mucho que nos cuenten cuentos para no dormir, mezclando fantas&#237;a y realidad, y usando palabritas nuevas, para ver si entre flexiguridades y crecimientos negativos se nos olvida que la paga no llega a fin de mes.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Perversi&#243;n y democracia</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/06/02/perversion-y-democracia-1/</link>
			<pubDate>Mon, 02 Jun 2008 08:58:43 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">51092@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>La historia es muy simple y el caso real.Un instituto p&#250;blico. Un claustro de profesores. Y un objetivo: determinar el horario del curso pr&#243;ximo y el modo en que se impartir&#225;n las asignaturas.Todo puede pasar en la sacrist&#237;a del funcionariado, y de lo que &#8220;puede&#8221; hay algo que con toda seguridad tiene lugar: la lucha por el beneficio propio. R&#237;anse de leyes, normas y bien com&#250;n, r&#237;anse de vocaciones docentes y de seriedad profesional, r&#237;anse de la santa madre que pari&#243; a la Educaci&#243;n con may&#250;sculas, la p&#250;blica, la que hay que garantizar, la que iguala al pobre con el rico, la que necesitamos para el buen progreso. Que cuando un claustro se re&#250;ne, un elemento com&#250;n a&#250;na las conciencias y meditaciones de sus integrantes, priorizando la elecci&#243;n: minimizar el tiempo. O dicho en t&#233;rminos coloquiales: &#8220;no me jodas el horario; si puedo entrar tarde y salir pronto, mejor que mejor&#8221;.Y as&#237; hicieron en un instituto cualquiera de la Comunidad Valenciana: fijar los horarios de las distintas materias, consultar a los interesados y llegar a un acuerdo. Una profesora, de Bellas Artes con seguridad, puesto que s&#243;lo los artistas conservan la capacidad de aferrarse a lo ideal, hace un t&#237;mido comentario: &#8220;&#191;Os hab&#233;is fijado en que las clases de Dibujo T&#233;cnico coinciden con las de F&#237;sica y Qu&#237;mica?&#8221;. Recibiendo por ello variadas respuestas: dos o tres gestos de indiferencia, ciertas miradas bovinas, m&#225;s de una reacci&#243;n desabrida y mucho desinter&#233;s. El sentido com&#250;n cuya existencia ella supon&#237;a, el menos com&#250;n de los sentidos al fin, brilla de nuevo por su ausencia y, qu&#233; atrevimiento, tiene que explicar su observaci&#243;n: &#8220;Lo digo porque si un alumno deseara elegir ambas materias no podr&#237;a cursarlas; y las dos son necesarias en muchas carreras t&#233;cnicas como ingenier&#237;a, arquitectura...&#8221;.&#161;Qu&#233; f&#225;cil es destapar la caja de Pandora cuando el ego&#237;smo particular ha subido varios escalones por encima del inter&#233;s general! &#161;Qu&#233; sencillo resulta provocar a quienes mancillan la profesi&#243;n de maestro, aquellos que se limitan, avalados por imperdonable desinter&#233;s y evidentes pocas luces, a pervertir la potencia de tantos j&#243;venes con capacidad para crecer, para ser, para dar, y que son prematuramente invalidados! Porque fue efectivamente simple, con una observaci&#243;n tan sencilla como desprovista de mala intenci&#243;n, abrir la espita de la mala leche. Que yo no puedo, que ya sali&#243; la de siempre, que as&#237; est&#225; bien el horario, que qui&#233;n va a querer hacer ingenier&#237;a, que pitos y que flautas.&#191;La soluci&#243;n? Propongan algo, si no andan escasos de creatividad. Y si les falla el tema, recurran al ung&#252;ento amarillo que a todo se le echa y para nada sirve, al remedio m&#225;s pol&#237;ticamente correcto e insistentemente ineficaz. &#8220;Votemos&#8221;, dijo alguien y nadie tuvo la osad&#237;a de negar la democracia como m&#233;todo universal. Se someti&#243; a sufragio la cuesti&#243;n. Todos votaron, porque es as&#237; como la sacrosanta sociedad en que vivimos resuelve sus conflictos. Adem&#225;s, como es sabido, el sufragio restringido tiene mala prensa. Y bien pensado &#191;Por qu&#233; no iba a tener derecho al voto la profesora de Literatura, o la de Filosof&#237;a, aunque no les afectara a ellas la cuesti&#243;n? A ver si, adem&#225;s de impositivos, vamos a pecar de machistas. A votar, a representar en peque&#241;o la gran fiesta pol&#237;tico social, a adulterar el valor de la opini&#243;n. Opci&#243;n 1, todo como est&#225;. Opci&#243;n 2, cambios que permiten la libertad de elecci&#243;n y asfixian alguna hora de tiempo libre del profesor, atrapada en medio del horario lectivo. &#8220;Ay, chica, no s&#233; qu&#233; votar &#191;t&#250; qu&#233; vas a poner?&#8221;. &#8220;Yo, Opci&#243;n 1&#8221;,dice la de Filo, que tiene fama de solidaria con sus compa&#241;eros. &#8220;Ay, vale, pues yo la misma que t&#250;&#8221;, responde su amiga en un inigualable alarde de criterio. Desconozco el resultado final. Ya lo averiguar&#233;. Si sali&#243; 1, a tomar por saco la ingenier&#237;a. Si fue 2, alg&#250;n chaval m&#225;s podr&#225; alimentar las aulas polit&#233;cnicas.Me sent&#237; muy afortunada, al conocer esta historia que les cuento, pensando que cuando yo estudi&#233; ingenier&#237;a era otra &#233;poca menos libre, en la que no nos obligaban a elegir entre pap&#225; y mam&#225;. De ah&#237; el t&#237;tulo de un art&#237;culo que, dicho sea de paso, no significa en absoluto que la democracia sea perversa, m&#225;s bien, como afirm&#243; Bernard Shaw, que es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.</description>
			<content:encoded><![CDATA[La historia es muy simple y el caso real.<br><br>Un instituto p&#250;blico. Un claustro de profesores. Y un objetivo: determinar el horario del curso pr&#243;ximo y el modo en que se impartir&#225;n las asignaturas.<br><br>Todo puede pasar en la sacrist&#237;a del funcionariado, y de lo que &#8220;puede&#8221; hay algo que con toda seguridad tiene lugar: la lucha por el beneficio propio. R&#237;anse de leyes, normas y bien com&#250;n, r&#237;anse de vocaciones docentes y de seriedad profesional, r&#237;anse de la santa madre que pari&#243; a la Educaci&#243;n con may&#250;sculas, la p&#250;blica, la que hay que garantizar, la que iguala al pobre con el rico, la que necesitamos para el buen progreso. Que cuando un claustro se re&#250;ne, un elemento com&#250;n a&#250;na las conciencias y meditaciones de sus integrantes, priorizando la elecci&#243;n: minimizar el tiempo. O dicho en t&#233;rminos coloquiales: &#8220;no me jodas el horario; si puedo entrar tarde y salir pronto, mejor que mejor&#8221;.<br><br>Y as&#237; hicieron en un instituto cualquiera de la Comunidad Valenciana: fijar los horarios de las distintas materias, consultar a los interesados y llegar a un acuerdo. Una profesora, de Bellas Artes con seguridad, puesto que s&#243;lo los artistas conservan la capacidad de aferrarse a lo ideal, hace un t&#237;mido comentario: &#8220;&#191;Os hab&#233;is fijado en que las clases de Dibujo T&#233;cnico coinciden con las de F&#237;sica y Qu&#237;mica?&#8221;. Recibiendo por ello variadas respuestas: dos o tres gestos de indiferencia, ciertas miradas bovinas, m&#225;s de una reacci&#243;n desabrida y mucho desinter&#233;s. El sentido com&#250;n cuya existencia ella supon&#237;a, el menos com&#250;n de los sentidos al fin, brilla de nuevo por su ausencia y, qu&#233; atrevimiento, tiene que explicar su observaci&#243;n: &#8220;Lo digo porque si un alumno deseara elegir ambas materias no podr&#237;a cursarlas; y las dos son necesarias en muchas carreras t&#233;cnicas como ingenier&#237;a, arquitectura...&#8221;.<br><br>&#161;Qu&#233; f&#225;cil es destapar la caja de Pandora cuando el ego&#237;smo particular ha subido varios escalones por encima del inter&#233;s general! &#161;Qu&#233; sencillo resulta provocar a quienes mancillan la profesi&#243;n de maestro, aquellos que se limitan, avalados por imperdonable desinter&#233;s y evidentes pocas luces, a pervertir la potencia de tantos j&#243;venes con capacidad para crecer, para ser, para dar, y que son prematuramente invalidados! Porque fue efectivamente simple, con una observaci&#243;n tan sencilla como desprovista de mala intenci&#243;n, abrir la espita de la mala leche. Que yo no puedo, que ya sali&#243; la de siempre, que as&#237; est&#225; bien el horario, que qui&#233;n va a querer hacer ingenier&#237;a, que pitos y que flautas.<br><br>&#191;La soluci&#243;n? Propongan algo, si no andan escasos de creatividad. Y si les falla el tema, recurran al ung&#252;ento amarillo que a todo se le echa y para nada sirve, al remedio m&#225;s pol&#237;ticamente correcto e insistentemente ineficaz. &#8220;Votemos&#8221;, dijo alguien y nadie tuvo la osad&#237;a de negar la democracia como m&#233;todo universal. Se someti&#243; a sufragio la cuesti&#243;n. Todos votaron, porque es as&#237; como la sacrosanta sociedad en que vivimos resuelve sus conflictos. Adem&#225;s, como es sabido, el sufragio restringido tiene mala prensa. Y bien pensado &#191;Por qu&#233; no iba a tener derecho al voto la profesora de Literatura, o la de Filosof&#237;a, aunque no les afectara a ellas la cuesti&#243;n? A ver si, adem&#225;s de impositivos, vamos a pecar de machistas. A votar, a representar en peque&#241;o la gran fiesta pol&#237;tico social, a adulterar el valor de la opini&#243;n. Opci&#243;n 1, todo como est&#225;. Opci&#243;n 2, cambios que permiten la libertad de elecci&#243;n y asfixian alguna hora de tiempo libre del profesor, atrapada en medio del horario lectivo. &#8220;Ay, chica, no s&#233; qu&#233; votar &#191;t&#250; qu&#233; vas a poner?&#8221;. &#8220;Yo, Opci&#243;n 1&#8221;,dice la de Filo, que tiene fama de solidaria con sus compa&#241;eros. &#8220;Ay, vale, pues yo la misma que t&#250;&#8221;, responde su amiga en un inigualable alarde de criterio. Desconozco el resultado final. Ya lo averiguar&#233;. Si sali&#243; 1, a tomar por saco la ingenier&#237;a. Si fue 2, alg&#250;n chaval m&#225;s podr&#225; alimentar las aulas polit&#233;cnicas.<br><br>Me sent&#237; muy afortunada, al conocer esta historia que les cuento, pensando que cuando yo estudi&#233; ingenier&#237;a era otra &#233;poca menos libre, en la que no nos obligaban a elegir entre pap&#225; y mam&#225;. De ah&#237; el t&#237;tulo de un art&#237;culo que, dicho sea de paso, no significa en absoluto que la democracia sea perversa, m&#225;s bien, como afirm&#243; Bernard Shaw, que es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Perversi&#243;n y democracia</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/06/02/perversion-y-democracia/</link>
			<pubDate>Mon, 02 Jun 2008 08:58:36 +0000</pubDate>
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			<description>La historia es muy simple y el caso real.Un instituto p&#250;blico. Un claustro de profesores. Y un objetivo: determinar el horario del curso pr&#243;ximo y el modo en que se impartir&#225;n las asignaturas.Todo puede pasar en la sacrist&#237;a del funcionariado, y de lo que &#8220;puede&#8221; hay algo que con toda seguridad tiene lugar: la lucha por el beneficio propio. R&#237;anse de leyes, normas y bien com&#250;n, r&#237;anse de vocaciones docentes y de seriedad profesional, r&#237;anse de la santa madre que pari&#243; a la Educaci&#243;n con may&#250;sculas, la p&#250;blica, la que hay que garantizar, la que iguala al pobre con el rico, la que necesitamos para el buen progreso. Que cuando un claustro se re&#250;ne, un elemento com&#250;n a&#250;na las conciencias y meditaciones de sus integrantes, priorizando la elecci&#243;n: minimizar el tiempo. O dicho en t&#233;rminos coloquiales: &#8220;no me jodas el horario; si puedo entrar tarde y salir pronto, mejor que mejor&#8221;.Y as&#237; hicieron en un instituto cualquiera de la Comunidad Valenciana: fijar los horarios de las distintas materias, consultar a los interesados y llegar a un acuerdo. Una profesora, de Bellas Artes con seguridad, puesto que s&#243;lo los artistas conservan la capacidad de aferrarse a lo ideal, hace un t&#237;mido comentario: &#8220;&#191;Os hab&#233;is fijado en que las clases de Dibujo T&#233;cnico coinciden con las de F&#237;sica y Qu&#237;mica?&#8221;. Recibiendo por ello variadas respuestas: dos o tres gestos de indiferencia, ciertas miradas bovinas, m&#225;s de una reacci&#243;n desabrida y mucho desinter&#233;s. El sentido com&#250;n cuya existencia ella supon&#237;a, el menos com&#250;n de los sentidos al fin, brilla de nuevo por su ausencia y, qu&#233; atrevimiento, tiene que explicar su observaci&#243;n: &#8220;Lo digo porque si un alumno deseara elegir ambas materias no podr&#237;a cursarlas; y las dos son necesarias en muchas carreras t&#233;cnicas como ingenier&#237;a, arquitectura...&#8221;.&#161;Qu&#233; f&#225;cil es destapar la caja de Pandora cuando el ego&#237;smo particular ha subido varios escalones por encima del inter&#233;s general! &#161;Qu&#233; sencillo resulta provocar a quienes mancillan la profesi&#243;n de maestro, aquellos que se limitan, avalados por imperdonable desinter&#233;s y evidentes pocas luces, a pervertir la potencia de tantos j&#243;venes con capacidad para crecer, para ser, para dar, y que son prematuramente invalidados! Porque fue efectivamente simple, con una observaci&#243;n tan sencilla como desprovista de mala intenci&#243;n, abrir la espita de la mala leche. Que yo no puedo, que ya sali&#243; la de siempre, que as&#237; est&#225; bien el horario, que qui&#233;n va a querer hacer ingenier&#237;a, que pitos y que flautas.&#191;La soluci&#243;n? Propongan algo, si no andan escasos de creatividad. Y si les falla el tema, recurran al ung&#252;ento amarillo que a todo se le echa y para nada sirve, al remedio m&#225;s pol&#237;ticamente correcto e insistentemente ineficaz. &#8220;Votemos&#8221;, dijo alguien y nadie tuvo la osad&#237;a de negar la democracia como m&#233;todo universal. Se someti&#243; a sufragio la cuesti&#243;n. Todos votaron, porque es as&#237; como la sacrosanta sociedad en que vivimos resuelve sus conflictos. Adem&#225;s, como es sabido, el sufragio restringido tiene mala prensa. Y bien pensado &#191;Por qu&#233; no iba a tener derecho al voto la profesora de Literatura, o la de Filosof&#237;a, aunque no les afectara a ellas la cuesti&#243;n? A ver si, adem&#225;s de impositivos, vamos a pecar de machistas. A votar, a representar en peque&#241;o la gran fiesta pol&#237;tico social, a adulterar el valor de la opini&#243;n. Opci&#243;n 1, todo como est&#225;. Opci&#243;n 2, cambios que permiten la libertad de elecci&#243;n y asfixian alguna hora de tiempo libre del profesor, atrapada en medio del horario lectivo. &#8220;Ay, chica, no s&#233; qu&#233; votar &#191;t&#250; qu&#233; vas a poner?&#8221;. &#8220;Yo, Opci&#243;n 1&#8221;,dice la de Filo, que tiene fama de solidaria con sus compa&#241;eros. &#8220;Ay, vale, pues yo la misma que t&#250;&#8221;, responde su amiga en un inigualable alarde de criterio. Desconozco el resultado final. Ya lo averiguar&#233;. Si sali&#243; 1, a tomar por saco la ingenier&#237;a. Si fue 2, alg&#250;n chaval m&#225;s podr&#225; alimentar las aulas polit&#233;cnicas.Me sent&#237; muy afortunada, al conocer esta historia que les cuento, pensando que cuando yo estudi&#233; ingenier&#237;a era otra &#233;poca menos libre, en la que no nos obligaban a elegir entre pap&#225; y mam&#225;. De ah&#237; el t&#237;tulo de un art&#237;culo que, dicho sea de paso, no significa en absoluto que la democracia sea perversa, m&#225;s bien, como afirm&#243; Bernard Shaw, que es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.</description>
			<content:encoded><![CDATA[La historia es muy simple y el caso real.<br><br>Un instituto p&#250;blico. Un claustro de profesores. Y un objetivo: determinar el horario del curso pr&#243;ximo y el modo en que se impartir&#225;n las asignaturas.<br><br>Todo puede pasar en la sacrist&#237;a del funcionariado, y de lo que &#8220;puede&#8221; hay algo que con toda seguridad tiene lugar: la lucha por el beneficio propio. R&#237;anse de leyes, normas y bien com&#250;n, r&#237;anse de vocaciones docentes y de seriedad profesional, r&#237;anse de la santa madre que pari&#243; a la Educaci&#243;n con may&#250;sculas, la p&#250;blica, la que hay que garantizar, la que iguala al pobre con el rico, la que necesitamos para el buen progreso. Que cuando un claustro se re&#250;ne, un elemento com&#250;n a&#250;na las conciencias y meditaciones de sus integrantes, priorizando la elecci&#243;n: minimizar el tiempo. O dicho en t&#233;rminos coloquiales: &#8220;no me jodas el horario; si puedo entrar tarde y salir pronto, mejor que mejor&#8221;.<br><br>Y as&#237; hicieron en un instituto cualquiera de la Comunidad Valenciana: fijar los horarios de las distintas materias, consultar a los interesados y llegar a un acuerdo. Una profesora, de Bellas Artes con seguridad, puesto que s&#243;lo los artistas conservan la capacidad de aferrarse a lo ideal, hace un t&#237;mido comentario: &#8220;&#191;Os hab&#233;is fijado en que las clases de Dibujo T&#233;cnico coinciden con las de F&#237;sica y Qu&#237;mica?&#8221;. Recibiendo por ello variadas respuestas: dos o tres gestos de indiferencia, ciertas miradas bovinas, m&#225;s de una reacci&#243;n desabrida y mucho desinter&#233;s. El sentido com&#250;n cuya existencia ella supon&#237;a, el menos com&#250;n de los sentidos al fin, brilla de nuevo por su ausencia y, qu&#233; atrevimiento, tiene que explicar su observaci&#243;n: &#8220;Lo digo porque si un alumno deseara elegir ambas materias no podr&#237;a cursarlas; y las dos son necesarias en muchas carreras t&#233;cnicas como ingenier&#237;a, arquitectura...&#8221;.<br><br>&#161;Qu&#233; f&#225;cil es destapar la caja de Pandora cuando el ego&#237;smo particular ha subido varios escalones por encima del inter&#233;s general! &#161;Qu&#233; sencillo resulta provocar a quienes mancillan la profesi&#243;n de maestro, aquellos que se limitan, avalados por imperdonable desinter&#233;s y evidentes pocas luces, a pervertir la potencia de tantos j&#243;venes con capacidad para crecer, para ser, para dar, y que son prematuramente invalidados! Porque fue efectivamente simple, con una observaci&#243;n tan sencilla como desprovista de mala intenci&#243;n, abrir la espita de la mala leche. Que yo no puedo, que ya sali&#243; la de siempre, que as&#237; est&#225; bien el horario, que qui&#233;n va a querer hacer ingenier&#237;a, que pitos y que flautas.<br><br>&#191;La soluci&#243;n? Propongan algo, si no andan escasos de creatividad. Y si les falla el tema, recurran al ung&#252;ento amarillo que a todo se le echa y para nada sirve, al remedio m&#225;s pol&#237;ticamente correcto e insistentemente ineficaz. &#8220;Votemos&#8221;, dijo alguien y nadie tuvo la osad&#237;a de negar la democracia como m&#233;todo universal. Se someti&#243; a sufragio la cuesti&#243;n. Todos votaron, porque es as&#237; como la sacrosanta sociedad en que vivimos resuelve sus conflictos. Adem&#225;s, como es sabido, el sufragio restringido tiene mala prensa. Y bien pensado &#191;Por qu&#233; no iba a tener derecho al voto la profesora de Literatura, o la de Filosof&#237;a, aunque no les afectara a ellas la cuesti&#243;n? A ver si, adem&#225;s de impositivos, vamos a pecar de machistas. A votar, a representar en peque&#241;o la gran fiesta pol&#237;tico social, a adulterar el valor de la opini&#243;n. Opci&#243;n 1, todo como est&#225;. Opci&#243;n 2, cambios que permiten la libertad de elecci&#243;n y asfixian alguna hora de tiempo libre del profesor, atrapada en medio del horario lectivo. &#8220;Ay, chica, no s&#233; qu&#233; votar &#191;t&#250; qu&#233; vas a poner?&#8221;. &#8220;Yo, Opci&#243;n 1&#8221;,dice la de Filo, que tiene fama de solidaria con sus compa&#241;eros. &#8220;Ay, vale, pues yo la misma que t&#250;&#8221;, responde su amiga en un inigualable alarde de criterio. Desconozco el resultado final. Ya lo averiguar&#233;. Si sali&#243; 1, a tomar por saco la ingenier&#237;a. Si fue 2, alg&#250;n chaval m&#225;s podr&#225; alimentar las aulas polit&#233;cnicas.<br><br>Me sent&#237; muy afortunada, al conocer esta historia que les cuento, pensando que cuando yo estudi&#233; ingenier&#237;a era otra &#233;poca menos libre, en la que no nos obligaban a elegir entre pap&#225; y mam&#225;. De ah&#237; el t&#237;tulo de un art&#237;culo que, dicho sea de paso, no significa en absoluto que la democracia sea perversa, m&#225;s bien, como afirm&#243; Bernard Shaw, que es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Feria del Libro</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/05/26/feria-del-libro-3/</link>
			<pubDate>Mon, 26 May 2008 10:57:41 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">50588@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Del 30 de mayo al 15 de junio se celebra la Feria del Libro de Madrid. Si no fuera porque leer es una de las escasas actividades que me salvan de la desesperaci&#243;n intelectual, no escribir&#237;a hoy. Cada a&#241;o espero la celebraci&#243;n de este encuentro con la ilusi&#243;n de perderme en un universo de libros. Algunas veces he ido despistada, mirando sin saber qu&#233;, husmeando sin objetivo; otras, ten&#237;a el prop&#243;sito de adquirir un libro concreto y dedicar el tiempo restante a mirar; este a&#241;o, ojal&#225; el pr&#243;ximo piense lo mismo, me acercar&#233; con los deberes bien hechos, dispuesta a llevarme una lista de obras cuidadosamente seleccionadas. Tambi&#233;n ha habido ocasiones, varias &#250;ltimamente, en que he presenciado y sufrido el paso de los d&#237;as, sin ser capaz de encontrar el momento de escaparme e ir. De ellas, recuerdo con especial cari&#241;o el a&#241;o en que mis amigos, conscientes de la importancia que este evento tiene para m&#237;, adquirieron un ejemplar firmado por el autor de una obra que ten&#237;a previsto comprar, haci&#233;ndome llegar por v&#237;as paralelas dos ejemplares id&#233;nticos, dedicados. &#191;No les parece novelesco?.Esta vez, como cada curso, se me pone dif&#237;cil acudir el d&#237;a que tengo previsto y reservado. Aunque huir&#233; en cualquier momento si es preciso para no dejar de ir. He anotado durante meses, con paciencia de ara&#241;a, los t&#237;tulos necesarios, y me propongo disfrutar unas horas con la atenci&#243;n completamente entregada a lo que, mucho m&#225;s que un hobby, es vocaci&#243;n aut&#233;ntica. Un Nobel, un cl&#225;sico y cinco obras m&#225;s, que se sumar&#225;n al resto de lecturas, profundas o comerciales, casuales o buscadas, de este 2008. Despu&#233;s, nunca antes, para evitar la compra precipitada de lo que deseo adquirir como si de una joya se tratase (no en vano, al nacer nuestra tercera hija, fue un libro lo que mi marido me llev&#243; al hospital), intentar&#233; ir un d&#237;a con mis hijos, repitiendo a&#241;o tras a&#241;o hasta que su afici&#243;n peque&#241;ita les eche ra&#237;ces en el alma. M&#225;s adelante, intentar&#233; resolver el apabullante problema de espacio que tengo en casa. Los libros entran con una cadencia superior a la de las estanter&#237;as, y empaquetarlos en el trastero me deja un regusto amargo de abandono con el que no acabo de aprender a vivir. Ya veremos c&#243;mo lo soluciono. Supongo que eligiendo entre exiliar enciclopedias o best-seller. En cualquier caso, nunca ser&#225;n encerrados Delibes o Vargas Llosa, Javier Mar&#237;as, Garc&#237;a M&#225;rquez, Mu&#241;oz Molina, Benedetti, Pedro Salinas, y tantos otros que, en cualquier momento, busco y hojeo de nuevo para encontrar la frase o el p&#225;rrafo perfectos que no se olvidan.</description>
			<content:encoded><![CDATA[Del 30 de mayo al 15 de junio se celebra la Feria del Libro de Madrid. Si no fuera porque leer es una de las escasas actividades que me salvan de la desesperaci&#243;n intelectual, no escribir&#237;a hoy. Cada a&#241;o espero la celebraci&#243;n de este encuentro con la ilusi&#243;n de perderme en un universo de libros. Algunas veces he ido despistada, mirando sin saber qu&#233;, husmeando sin objetivo; otras, ten&#237;a el prop&#243;sito de adquirir un libro concreto y dedicar el tiempo restante a mirar; este a&#241;o, ojal&#225; el pr&#243;ximo piense lo mismo, me acercar&#233; con los deberes bien hechos, dispuesta a llevarme una lista de obras cuidadosamente seleccionadas. Tambi&#233;n ha habido ocasiones, varias &#250;ltimamente, en que he presenciado y sufrido el paso de los d&#237;as, sin ser capaz de encontrar el momento de escaparme e ir. De ellas, recuerdo con especial cari&#241;o el a&#241;o en que mis amigos, conscientes de la importancia que este evento tiene para m&#237;, adquirieron un ejemplar firmado por el autor de una obra que ten&#237;a previsto comprar, haci&#233;ndome llegar por v&#237;as paralelas dos ejemplares id&#233;nticos, dedicados. &#191;No les parece novelesco?.<br><br>Esta vez, como cada curso, se me pone dif&#237;cil acudir el d&#237;a que tengo previsto y reservado. Aunque huir&#233; en cualquier momento si es preciso para no dejar de ir. He anotado durante meses, con paciencia de ara&#241;a, los t&#237;tulos necesarios, y me propongo disfrutar unas horas con la atenci&#243;n completamente entregada a lo que, mucho m&#225;s que un hobby, es vocaci&#243;n aut&#233;ntica. Un Nobel, un cl&#225;sico y cinco obras m&#225;s, que se sumar&#225;n al resto de lecturas, profundas o comerciales, casuales o buscadas, de este 2008. Despu&#233;s, nunca antes, para evitar la compra precipitada de lo que deseo adquirir como si de una joya se tratase (no en vano, al nacer nuestra tercera hija, fue un libro lo que mi marido me llev&#243; al hospital), intentar&#233; ir un d&#237;a con mis hijos, repitiendo a&#241;o tras a&#241;o hasta que su afici&#243;n peque&#241;ita les eche ra&#237;ces en el alma. <br><br>M&#225;s adelante, intentar&#233; resolver el apabullante problema de espacio que tengo en casa. Los libros entran con una cadencia superior a la de las estanter&#237;as, y empaquetarlos en el trastero me deja un regusto amargo de abandono con el que no acabo de aprender a vivir. Ya veremos c&#243;mo lo soluciono. Supongo que eligiendo entre exiliar enciclopedias o best-seller. En cualquier caso, nunca ser&#225;n encerrados Delibes o Vargas Llosa, Javier Mar&#237;as, Garc&#237;a M&#225;rquez, Mu&#241;oz Molina, Benedetti, Pedro Salinas, y tantos otros que, en cualquier momento, busco y hojeo de nuevo para encontrar la frase o el p&#225;rrafo perfectos que no se olvidan.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Miserias humanas</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/05/20/miserias-humanas/</link>
			<pubDate>Tue, 20 May 2008 08:58:55 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">50161@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>La semana pasada se celebr&#243; por primera vez en Espa&#241;a, en el castillo de Peralada, la Luxury Market, primera feria del lujo en nuestro pa&#237;s. Se trataba de exhibir lo m&#225;s caro, lo m&#225;s exclusivo y de mayor calidad, accediendo por invitaci&#243;n o adquiriendo una entrada selectiva (as&#237; la califican los organizadores) por 200 euros. Los telediarios, reflejo de lo &#250;ltimo o de lo m&#225;s original, se entretuvieron informando a la masa vil de lo que all&#237; se expon&#237;a, incidiendo en art&#237;culos tan inalcanzables como est&#250;pidos. A&#250;n no se me va de la cabeza la cama de lujo, dise&#241;ada para que el usuario no sienta ni fr&#237;o ni calor: es decir, id&#233;ntica a la cuna con padres de serie de mi hija, puesto que al menor suspiro nos levantamos y la tapamos o destapamos, ponemos el chupete, o tranquilizamos si el motivo de su inquietud es un mal sue&#241;o. Quiz&#225; sea que la tecnolog&#237;a trabaja para que los adultos (mejor si son adinerados) puedan prescindir de su autonom&#237;a y comportarse como criaturas dependientes con un cerebro en vias de evoluci&#243;n. No entiendo, viendo el &#233;xito de estas iniciativas, por qu&#233; a Versace a&#250;n no se le ha ocurrido dise&#241;ar pa&#241;ales talla XXL. Estas exposiciones no me causan envidia. Si no lo he dicho antes, lo digo ahora: ni entre mis prioridades est&#225; la riqueza material ni entre mis defectos la envidia o la vanidad. Y no saben la libertad que da. Sin embargo, si me provocan una curiosidad m&#225;s cient&#237;fica que morbosa, satisfecha casi siempre por la constataci&#243;n del extremo que, en estos asuntos, alcanza el ser humano, y que supera constantemente mi supongo que bastante escasa imaginaci&#243;n. &#191;No les parece alucinante que en el siglo XXI alguien se sienta superior simplemente por su poder adquisitivo, tanto m&#225;s cuando &#233;ste es sobrevenido? Tengan cuidado si en lugar de alucinante les parece l&#243;gico. No me obliguen a recordarles la infinidad de genios cuya contribuci&#243;n ha cambiado a mejor este mundo, aunque a efectos econ&#243;micos reunieran poco m&#225;s, o mucho menos, que una modesta fortuna. No caigan en la tentaci&#243;n de defender a Paris Hilton o similares, porque mucho me temo que quien esto lea no es la cuenta corriente lo que tiene en com&#250;n con ella.Podr&#237;a decirles que este tipo de celebraciones merman mi fe en el ser humano, y exaltar su vileza por comparaci&#243;n con los grandes desastres que, estos mismos d&#237;as, causan hambre, enfermedad y muerte. Pero he le&#237;do que en Sud&#225;frica se est&#225;n produciendo ataques racistas de negros sudafricanos contra zimbabuenses y mozambique&#241;os y, ahora s&#237;, se me ha ca&#237;do el alma a los pies. Los mismos que hace cuatro d&#237;as sufr&#237;an los rigores del apartheid act&#250;an, como antes lo hicieron sus opresores, manifestando una xenofobia que ellos especialmente deber&#237;an haber proscrito.&#191;Qu&#233; tiene dentro el ser humano? Lo mejor y lo peor. Independientemente de su edad, raza, sexo o situaci&#243;n econ&#243;mica. La suerte o las circunstancias pueden presentarse a favor, y convertir a un individuo de nuestra especie en invitado a la Luxury Market, o en contra, y dejarlo porque s&#237; sepultado bajo los escombros de un terremoto. En cualquier caso, el suyo o el m&#237;o, si lo que se pierde es la capacidad de reflexionar y aprender, de no perder el sentido y el valor de las cosas, de mirar alrededor, o m&#225;s dif&#237;cil, de mirarnos dentro con la sinceridad suficiente para discernir qu&#233; hemos conseguido por m&#233;rito propio y qu&#233; nos sobreviene por pura fortuna, y fortuna es, por ejemplo, vivir en un pa&#237;s libre y desarrollado, se extingue la posibilidad de mejorar, y el hombre se convierte en un lobo para el hombre.</description>
			<content:encoded><![CDATA[La semana pasada se celebr&#243; por primera vez en Espa&#241;a, en el castillo de Peralada, la Luxury Market, primera feria del lujo en nuestro pa&#237;s. Se trataba de exhibir lo m&#225;s caro, lo m&#225;s exclusivo y de mayor calidad, accediendo por invitaci&#243;n o adquiriendo una entrada selectiva (as&#237; la califican los organizadores) por 200 euros. Los telediarios, reflejo de lo &#250;ltimo o de lo m&#225;s original, se entretuvieron informando a la masa vil de lo que all&#237; se expon&#237;a, incidiendo en art&#237;culos tan inalcanzables como est&#250;pidos. A&#250;n no se me va de la cabeza la cama de lujo, dise&#241;ada para que el usuario no sienta ni fr&#237;o ni calor: es decir, id&#233;ntica a la cuna con padres de serie de mi hija, puesto que al menor suspiro nos levantamos y la tapamos o destapamos, ponemos el chupete, o tranquilizamos si el motivo de su inquietud es un mal sue&#241;o. Quiz&#225; sea que la tecnolog&#237;a trabaja para que los adultos (mejor si son adinerados) puedan prescindir de su autonom&#237;a y comportarse como criaturas dependientes con un cerebro en vias de evoluci&#243;n. No entiendo, viendo el &#233;xito de estas iniciativas, por qu&#233; a Versace a&#250;n no se le ha ocurrido dise&#241;ar pa&#241;ales talla XXL. <br><br>Estas exposiciones no me causan envidia. Si no lo he dicho antes, lo digo ahora: ni entre mis prioridades est&#225; la riqueza material ni entre mis defectos la envidia o la vanidad. Y no saben la libertad que da. Sin embargo, si me provocan una curiosidad m&#225;s cient&#237;fica que morbosa, satisfecha casi siempre por la constataci&#243;n del extremo que, en estos asuntos, alcanza el ser humano, y que supera constantemente mi supongo que bastante escasa imaginaci&#243;n. &#191;No les parece alucinante que en el siglo XXI alguien se sienta superior simplemente por su poder adquisitivo, tanto m&#225;s cuando &#233;ste es sobrevenido? Tengan cuidado si en lugar de alucinante les parece l&#243;gico. No me obliguen a recordarles la infinidad de genios cuya contribuci&#243;n ha cambiado a mejor este mundo, aunque a efectos econ&#243;micos reunieran poco m&#225;s, o mucho menos, que una modesta fortuna. No caigan en la tentaci&#243;n de defender a Paris Hilton o similares, porque mucho me temo que quien esto lea no es la cuenta corriente lo que tiene en com&#250;n con ella.<br><br>Podr&#237;a decirles que este tipo de celebraciones merman mi fe en el ser humano, y exaltar su vileza por comparaci&#243;n con los grandes desastres que, estos mismos d&#237;as, causan hambre, enfermedad y muerte. Pero he le&#237;do que en Sud&#225;frica se est&#225;n produciendo ataques racistas de negros sudafricanos contra zimbabuenses y mozambique&#241;os y, ahora s&#237;, se me ha ca&#237;do el alma a los pies. Los mismos que hace cuatro d&#237;as sufr&#237;an los rigores del apartheid act&#250;an, como antes lo hicieron sus opresores, manifestando una xenofobia que ellos especialmente deber&#237;an haber proscrito.<br><br>&#191;Qu&#233; tiene dentro el ser humano? Lo mejor y lo peor. Independientemente de su edad, raza, sexo o situaci&#243;n econ&#243;mica. La suerte o las circunstancias pueden presentarse a favor, y convertir a un individuo de nuestra especie en invitado a la Luxury Market, o en contra, y dejarlo porque s&#237; sepultado bajo los escombros de un terremoto. En cualquier caso, el suyo o el m&#237;o, si lo que se pierde es la capacidad de reflexionar y aprender, de no perder el sentido y el valor de las cosas, de mirar alrededor, o m&#225;s dif&#237;cil, de mirarnos dentro con la sinceridad suficiente para discernir qu&#233; hemos conseguido por m&#233;rito propio y qu&#233; nos sobreviene por pura fortuna, y fortuna es, por ejemplo, vivir en un pa&#237;s libre y desarrollado, se extingue la posibilidad de mejorar, y el hombre se convierte en un lobo para el hombre.<br>]]></content:encoded>
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		</item>
				<item>
			<title>Verg&#252;enza</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/05/09/verguenza-1/</link>
			<pubDate>Fri, 09 May 2008 11:02:07 +0000</pubDate>
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			<description>No hay como entrar en crisis para que se derrumbe el mundo. Pol&#237;tica, social, localmente me han curado la depresi&#243;n mediante terapia de choque: el jefe y treinta polic&#237;as detenidos, acusados no s&#243;lo de corrupci&#243;n (delito t&#237;pico en las instituciones oficiales), sino cohecho, robo, extorsi&#243;n, narcotr&#225;fico, prostituci&#243;n. Me dio verg&#252;enza ajena leer as&#237; referido, en grandes titulares, el nombre del pueblo donde resido. Mi compa&#241;ero de trabajo, escandalizado, vino a mi mesa con los papeles en la mano: &#8220;Pero &#191;t&#250; d&#243;nde co&#241;o vives?&#8221;. Y yo, a&#250;n perpleja, trat&#233; de defenderme sin demasiada convicci&#243;n, agarr&#225;ndome como recurso desesperado a su procedencia (es hispanoamericano): &#8220;No s&#233; t&#250; de que te asombras&#8221;, para acabar resultando, como es natural, vapuleada: &#8220;Ya, pero mi pa&#237;s est&#225; en v&#237;as de desarrollo&#8221;. &#8220;Claro, por eso aqu&#237; les detienen&#8221;, termin&#233; la conversaci&#243;n sin ilusi&#243;n.No soy de Coslada. Aterric&#233; all&#237; por motivos laborales, y fueron mis hijos los que consolidaron nuestra permanencia. Quiero decir con esto que desconozco la evoluci&#243;n de una historia que, a pesar de la supuesta falta de pruebas, era de dominio p&#250;blico. Sin embargo, s&#237; me sorprendi&#243; la eliminaci&#243;n en no recuerdo qu&#233; cuaderno ciudadano de alg&#250;n comentario acusatorio. Tal vez porque la verdad sin pruebas puede interpretarse como calumnia. Tal vez por confabulaci&#243;n. Podr&#237;a ser que comprometiera el inicio de una investigaci&#243;n m&#225;s que delicada. O quiz&#225;, y ser&#237;a sin duda lo m&#225;s grave, fuera borrado por simple cobard&#237;a.Desde luego tiene raz&#243;n &#8220;coslade&#241;o&#8221; al preguntarse si este mundo es normal. Parece que no. Y tienen raz&#243;n los que hartos de la extorsi&#243;n gritan contra los corruptos y les abuchean, haciendo un ruido necesario para que, si no por decencia al menos por disimulo, algo se mueva. Y repugna la sonrisa chulesca de ciertos detenidos, que por simple decoro deber&#237;an no exhibir. Y desilusiona escuchar los rumores del pueblo, sobre el blindaje de otros m&#225;s poderosos, quienes quiera que sean, mecenas de la escoria.Ser polic&#237;a y corrupto es tan despreciable como ser padre y violador, porque inflige un doble da&#241;o a las v&#237;ctimas que suman la desprotecci&#243;n al atropello, e incluso el miedo. Malos tiempos, en &#233;poca de igualdad y lucha contra la violencia de g&#233;nero, para tener que presenciar el pat&#233;tico espect&#225;culo de ver c&#243;mo el responsable de la seguridad de un pueblo, el que ha de velar por el buen cumplimiento de la ley, medra por el camino de la prostituci&#243;n, mantenida, impulsada, e incluso, eso dec&#237;an ayer los informativos, disfrutada. Demasiado vil. &#8220;Pero &#191;este mundo es normal? No se puede&#8221;, escribe Coslade&#241;o, y su frase, as&#237;, rota, interrumpida, incompleta, es el reflejo perfecto del estupor que causa tanta indignidad. Cualquier castigo de los que contempla el c&#243;digo penal ser&#225; poco sin duda, como escaso es, siendo infinito, el desprecio que se percibe en la calle.Lo intento pero no consigo evitar esta sensaci&#243;n de verg&#252;enza ajena. Me pregunto qu&#233; sentir&#225;n las mujeres, hijos, familias y amigos de tanto detenido. Y no s&#233; imaginarlo.</description>
			<content:encoded><![CDATA[No hay como entrar en crisis para que se derrumbe el mundo. Pol&#237;tica, social, localmente me han curado la depresi&#243;n mediante terapia de choque: el jefe y treinta polic&#237;as detenidos, acusados no s&#243;lo de corrupci&#243;n (delito t&#237;pico en las instituciones oficiales), sino cohecho, robo, extorsi&#243;n, narcotr&#225;fico, prostituci&#243;n. Me dio verg&#252;enza ajena leer as&#237; referido, en grandes titulares, el nombre del pueblo donde resido. Mi compa&#241;ero de trabajo, escandalizado, vino a mi mesa con los papeles en la mano: &#8220;Pero &#191;t&#250; d&#243;nde co&#241;o vives?&#8221;. Y yo, a&#250;n perpleja, trat&#233; de defenderme sin demasiada convicci&#243;n, agarr&#225;ndome como recurso desesperado a su procedencia (es hispanoamericano): &#8220;No s&#233; t&#250; de que te asombras&#8221;, para acabar resultando, como es natural, vapuleada: &#8220;Ya, pero mi pa&#237;s est&#225; en v&#237;as de desarrollo&#8221;. &#8220;Claro, por eso aqu&#237; les detienen&#8221;, termin&#233; la conversaci&#243;n sin ilusi&#243;n.<br><br>No soy de Coslada. Aterric&#233; all&#237; por motivos laborales, y fueron mis hijos los que consolidaron nuestra permanencia. Quiero decir con esto que desconozco la evoluci&#243;n de una historia que, a pesar de la supuesta falta de pruebas, era de dominio p&#250;blico. Sin embargo, s&#237; me sorprendi&#243; la eliminaci&#243;n en no recuerdo qu&#233; cuaderno ciudadano de alg&#250;n comentario acusatorio. Tal vez porque la verdad sin pruebas puede interpretarse como calumnia. Tal vez por confabulaci&#243;n. Podr&#237;a ser que comprometiera el inicio de una investigaci&#243;n m&#225;s que delicada. O quiz&#225;, y ser&#237;a sin duda lo m&#225;s grave, fuera borrado por simple cobard&#237;a.<br><br>Desde luego tiene raz&#243;n &#8220;coslade&#241;o&#8221; al preguntarse si este mundo es normal. Parece que no. Y tienen raz&#243;n los que hartos de la extorsi&#243;n gritan contra los corruptos y les abuchean, haciendo un ruido necesario para que, si no por decencia al menos por disimulo, algo se mueva. Y repugna la sonrisa chulesca de ciertos detenidos, que por simple decoro deber&#237;an no exhibir. Y desilusiona escuchar los rumores del pueblo, sobre el blindaje de otros m&#225;s poderosos, quienes quiera que sean, mecenas de la escoria.<br><br>Ser polic&#237;a y corrupto es tan despreciable como ser padre y violador, porque inflige un doble da&#241;o a las v&#237;ctimas que suman la desprotecci&#243;n al atropello, e incluso el miedo. Malos tiempos, en &#233;poca de igualdad y lucha contra la violencia de g&#233;nero, para tener que presenciar el pat&#233;tico espect&#225;culo de ver c&#243;mo el responsable de la seguridad de un pueblo, el que ha de velar por el buen cumplimiento de la ley, medra por el camino de la prostituci&#243;n, mantenida, impulsada, e incluso, eso dec&#237;an ayer los informativos, disfrutada. Demasiado vil. &#8220;Pero &#191;este mundo es normal? No se puede&#8221;, escribe Coslade&#241;o, y su frase, as&#237;, rota, interrumpida, incompleta, es el reflejo perfecto del estupor que causa tanta indignidad. Cualquier castigo de los que contempla el c&#243;digo penal ser&#225; poco sin duda, como escaso es, siendo infinito, el desprecio que se percibe en la calle.<br><br>Lo intento pero no consigo evitar esta sensaci&#243;n de verg&#252;enza ajena. Me pregunto qu&#233; sentir&#225;n las mujeres, hijos, familias y amigos de tanto detenido. Y no s&#233; imaginarlo.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Crisis</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/05/05/crisis/</link>
			<pubDate>Mon, 05 May 2008 12:02:36 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">48930@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Estoy en crisis. No puedo negarlo. No la crisis econ&#243;mica que mencionan en los telediarios, que si me afecta debo ser sincera y admitir que no lo hace demasiado. Tengo un puesto de trabajo estable y lo suficientemente remunerado, tres hijos cuya educaci&#243;n y mantenimiento no dependen de becas ni ayudas, una casa en la que vivir, e incluso planes de futuro. No creo que se pueda pedir mucho m&#225;s, aunque haya quien lo tenga.Y a pesar de todo estoy en crisis: crisis de ideas, crisis vital, crisis de valores, tal vez crisis de los cuarenta, que a final de a&#241;o llegan.Padezco un desajuste esencial. Mi visi&#243;n cr&#237;tica es insomne, funciona las veinticuatro horas del d&#237;a, m&#225;s all&#225; incluso de lo que yo soy capaz de soportar. En algunas ocasiones, la raz&#243;n me niega los sentimientos, y yo que me aferro a &#233;stos para seguir viviendo, contin&#250;o mi camino en el lado oscuro, sin ser capaz de ver una luz que, me digo, tiene que existir en el reverso. En fin, as&#237; son las crisis. Y por alguna hay que pasar, salvo que un intelecto defectuoso o un esp&#237;ritu excesivamente autocomplaciente nos prive de una facultad exclusivamente humana. Quiz&#225; ahora, como les digo, sea simple producto de la edad. Es inevitable hacer revisi&#243;n de objetivos y sue&#241;os en el cierre de las etapas. Y para qu&#233; negarlo: la disciplina ayuda pero no convence cuando lo que se traiciona es la vocaci&#243;n. En ello ando, en v&#237;as de resoluci&#243;n, si es que estoy a tiempo, que tambi&#233;n dicho sea de paso lo dudo.&#218;ltimamente se me ha afeado el car&#225;cter con la costumbre de no dar explicaciones. Y no porque haya nada que ocultar, sino porque decido tras un largo proceso de reflexi&#243;n, y me da demasiada pereza reconstruir el camino cada vez que alguien ajeno a &#233;l pretende que le convenza del por qu&#233; mi conclusi&#243;n es acertada. Me causa un aburrimiento infinito generar una explicaci&#243;n que dar&#225; pie a la petici&#243;n de otra y otra m&#225;s, encaminadas a demostrar la invalidez de los peque&#241;os obst&#225;culos imaginados por el que escucha, y generalmente pueriles en comparaci&#243;n con la larga meditaci&#243;n interior que precede a una resoluci&#243;n cuestionada, en demasiadas ocasiones, s&#243;lo para pasar el rato, en una charla superficial que tiene como &#250;nico objetivo colmar la curiosidad (ni siquiera el inter&#233;s) de un interlocutor casual que, a menudo, nada tiene que ver con la informaci&#243;n a la que accede.He percibido, porque de ese an&#225;lisis cr&#237;tico tampoco escapo yo, que de todas las conductas derivadas de este estado de negaci&#243;n, la m&#225;s perjudicial es la falta de paciencia, la misma que me impide ser indulgente, o aceptar excusas pol&#237;ticamente correctas, satisfactorias de cara a la galer&#237;a, pero agravantes en este estado que atravieso de escaparates cerrados e inventario interior. Malos tiempos para la l&#237;rica. Aunque peores para la dial&#233;ctica que, aun sin pretenderlo, se ti&#241;e de iron&#237;a, esa tristeza que no puede llorar y sonr&#237;e, seg&#250;n Benavente, y que adem&#225;s hiere al que no espera sus punzadas, tanto m&#225;s cuanto m&#225;s se acerca a la verdad desnuda.Crisis. La palabra lo define todo. Y en &#233;poca de crisis, silencio. Que cuando uno no se entiende a s&#237; mismo, pocas veces (y soy optimista) recibe ayuda del exterior.</description>
			<content:encoded><![CDATA[Estoy en crisis. No puedo negarlo. No la crisis econ&#243;mica que mencionan en los telediarios, que si me afecta debo ser sincera y admitir que no lo hace demasiado. Tengo un puesto de trabajo estable y lo suficientemente remunerado, tres hijos cuya educaci&#243;n y mantenimiento no dependen de becas ni ayudas, una casa en la que vivir, e incluso planes de futuro. No creo que se pueda pedir mucho m&#225;s, aunque haya quien lo tenga.<br><br>Y a pesar de todo estoy en crisis: crisis de ideas, crisis vital, crisis de valores, tal vez crisis de los cuarenta, que a final de a&#241;o llegan.<br><br>Padezco un desajuste esencial. Mi visi&#243;n cr&#237;tica es insomne, funciona las veinticuatro horas del d&#237;a, m&#225;s all&#225; incluso de lo que yo soy capaz de soportar. En algunas ocasiones, la raz&#243;n me niega los sentimientos, y yo que me aferro a &#233;stos para seguir viviendo, contin&#250;o mi camino en el lado oscuro, sin ser capaz de ver una luz que, me digo, tiene que existir en el reverso. En fin, as&#237; son las crisis. Y por alguna hay que pasar, salvo que un intelecto defectuoso o un esp&#237;ritu excesivamente autocomplaciente nos prive de una facultad exclusivamente humana. Quiz&#225; ahora, como les digo, sea simple producto de la edad. Es inevitable hacer revisi&#243;n de objetivos y sue&#241;os en el cierre de las etapas. Y para qu&#233; negarlo: la disciplina ayuda pero no convence cuando lo que se traiciona es la vocaci&#243;n. En ello ando, en v&#237;as de resoluci&#243;n, si es que estoy a tiempo, que tambi&#233;n dicho sea de paso lo dudo.<br><br>&#218;ltimamente se me ha afeado el car&#225;cter con la costumbre de no dar explicaciones. Y no porque haya nada que ocultar, sino porque decido tras un largo proceso de reflexi&#243;n, y me da demasiada pereza reconstruir el camino cada vez que alguien ajeno a &#233;l pretende que le convenza del por qu&#233; mi conclusi&#243;n es acertada. Me causa un aburrimiento infinito generar una explicaci&#243;n que dar&#225; pie a la petici&#243;n de otra y otra m&#225;s, encaminadas a demostrar la invalidez de los peque&#241;os obst&#225;culos imaginados por el que escucha, y generalmente pueriles en comparaci&#243;n con la larga meditaci&#243;n interior que precede a una resoluci&#243;n cuestionada, en demasiadas ocasiones, s&#243;lo para pasar el rato, en una charla superficial que tiene como &#250;nico objetivo colmar la curiosidad (ni siquiera el inter&#233;s) de un interlocutor casual que, a menudo, nada tiene que ver con la informaci&#243;n a la que accede.<br><br>He percibido, porque de ese an&#225;lisis cr&#237;tico tampoco escapo yo, que de todas las conductas derivadas de este estado de negaci&#243;n, la m&#225;s perjudicial es la falta de paciencia, la misma que me impide ser indulgente, o aceptar excusas pol&#237;ticamente correctas, satisfactorias de cara a la galer&#237;a, pero agravantes en este estado que atravieso de escaparates cerrados e inventario interior. Malos tiempos para la l&#237;rica. Aunque peores para la dial&#233;ctica que, aun sin pretenderlo, se ti&#241;e de iron&#237;a, esa tristeza que no puede llorar y sonr&#237;e, seg&#250;n Benavente, y que adem&#225;s hiere al que no espera sus punzadas, tanto m&#225;s cuanto m&#225;s se acerca a la verdad desnuda.<br><br>Crisis. La palabra lo define todo. Y en &#233;poca de crisis, silencio. Que cuando uno no se entiende a s&#237; mismo, pocas veces (y soy optimista) recibe ayuda del exterior.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Infamia</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/04/14/infamia/</link>
			<pubDate>Mon, 14 Apr 2008 08:58:21 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">47589@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Pienso mucho. Espero tener suerte y morirme pensando, o siendo capaz de hacerlo. Es mucho pedir en tiempos de Alzheimer, vacas locas y sociedad no-pensante. Si tuviera que decidir cu&#225;l es el mayor pecado de nuestro mundo, e incluirme en &#233;l, dir&#237;a que, por defecto, es no pensar y, por exceso, la cobard&#237;a. Cualquiera de los dos puede ser imperdonable cuando se est&#225; dotado de las cualidades necesarias para evitarlo. Y ampararse en modas y mayor&#237;as no es justificaci&#243;n ni atenuante.Pensar no es agradable. Pocas veces conduce a la risa o a la alegr&#237;a y casi nunca al consuelo. Pensar, generalmente, es una fuente infinita de planteamientos no resueltos, cuestiones por aclarar, dificultades, problemas y preocupaciones que, y aqu&#237; radica su valor, s&#243;lo se pueden resolver pensando. Y si no resolver, como m&#237;nimo aclarar, para no tomar por soluci&#243;n lo que no es m&#225;s que maquillaje.El Comit&#233; de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres y Hombres de la Asamblea Comunitaria del Consejo de Europa propone despenalizar el aborto. Leo expresiones dudosas, como que &#8220;debe permitirse a las mujeres la libertad de elecci&#243;n&#8221; o &#8220;garantizar el acceso efectivo de las mujeres a este derecho&#8221; y, como persona, calificativo que entiendo que debe estar por encima de otras particularidades (como lo son el hecho de tener un sexo u otro, una edad u otra) pierdo un poco m&#225;s de fe en el ser humano. Es evidente que, ideolog&#237;as aparte, este es el inicio de la despenalizaci&#243;n total, amparada por todos los pol&#237;ticos, puesto que en el fondo no es m&#225;s que un medio barato y efectivo de dar carnaza al pueblo.No me apetece entrar en argumentaciones incomprendidas y que, sin venir a cuento, son tildadas autom&#225;ticamente de retr&#243;gradas o, en el mejor de los casos, conservadoras. D&#233;jenme decirles que los razonamientos no se discuten con adjetivos calificativos, aunque la falta de formaci&#243;n haga que esta sea una v&#237;a lo suficientemente efectiva y espectacular para no buscar verdades.Entiendo que la despenalizaci&#243;n del aborto conducir&#225; a la exculpaci&#243;n del doctor Mor&#237;n. Supongo que nadie, nunca m&#225;s, se apenar&#225; de que a un no nacido de ocho meses y medio de gestaci&#243;n le hayan inyectado una sustancia en el coraz&#243;n con el objeto de par&#225;rselo, de modo que, una vez fuera, d&#233; menos pena arrojarlo a la basura. No veo por qu&#233; hay que escandalizarse tanto, ni entiendo que sea menos grave aspirarlo antes de la semana veinte. Comprendo que no es lo mismo ver que no ver. Pero el hecho de ver o no, de sentir o no, de saber o no, no es m&#225;s alentador para el que dos semanas despu&#233;s o al cabo de unos meses hubiera tenido la oportunidad de ver la luz. Eviten aquello de &#8220;depende de cuando consideres que es una persona&#8221;. Yo no considero nada, s&#243;lo s&#233; que esperando nace un ni&#241;o, o no, que la decisi&#243;n no es suya, y que legalmente se clama por su desprotecci&#243;n absoluta, o a&#250;n m&#225;s vil si lo piensan (&#191;ustedes piensan?), se est&#225; pidiendo algo parecido a la esclavitud: su dependencia exclusiva de los deseos de una persona.Vale. Hacia eso vamos. Es el primer paso de un largo camino. El que solicitar&#225; la despenalizaci&#243;n total de la eutanasia, decidida l&#243;gicamente por el cuidador, que tambi&#233;n tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca. Y d&#237;ganme que no es mejor irse de ca&#241;itas pagadas (con la herencia del finado) que estar junto a su cama limpiando babas y cosas peores. Puro pragmatismo. Y m&#225;s adelante la eugenesia. Como Hitler que, despu&#233;s de todo, va a resultar un visionario. Ah, s&#237;, tienen raz&#243;n: Hitler s&#243;lo se lo aplicaba a los jud&#237;os, ahora nos limitamos a los que se hallan en proceso de gestaci&#243;n. Una simple cuesti&#243;n de formas. Qu&#233; hipocres&#237;a.Oigan, les sugiero que pasen de m&#237;. De hecho no pienso leer ni un solo comentario a esta columna (si los hay, que lo dudo). He pensado suficiente y sigo haci&#233;ndolo para anticipar casi todo lo que puedan decirme. En realidad, me encantar&#237;a que alguien pudiera sorprenderme. No vale la casu&#237;stica: para ella no se elaboran leyes generales. Tampoco valen trucos de trilero, no me suelten el rollo de los derechos y de la igualdad. Derecho es poder estudiar, trabajar, tener comida, vivienda, sueldo a fin de mes, y respeto. En cuanto a la igualdad es una suprema estupidez que no existe, aunque se la hayan inventado cuatro espabilados para medrar y no molestarse en explicar qu&#233; es, qu&#233; significa y qu&#233; consecuencias tiene la ecuanimidad.Estoy esperando pacientemente a que, basados en una falsa libertad, se apruebe esa denigrante ley. Despu&#233;s atr&#233;vanse a utilizar los t&#233;rminos sensibilidad y violencia, porque estar&#233; encantada de explicarles, por escrito o cara a cara, el significado de la palabra &#8220;infamia&#8221;.</description>
			<content:encoded><![CDATA[Pienso mucho. Espero tener suerte y morirme pensando, o siendo capaz de hacerlo. Es mucho pedir en tiempos de Alzheimer, vacas locas y sociedad no-pensante. Si tuviera que decidir cu&#225;l es el mayor pecado de nuestro mundo, e incluirme en &#233;l, dir&#237;a que, por defecto, es no pensar y, por exceso, la cobard&#237;a. Cualquiera de los dos puede ser imperdonable cuando se est&#225; dotado de las cualidades necesarias para evitarlo. Y ampararse en modas y mayor&#237;as no es justificaci&#243;n ni atenuante.<br><br>Pensar no es agradable. Pocas veces conduce a la risa o a la alegr&#237;a y casi nunca al consuelo. Pensar, generalmente, es una fuente infinita de planteamientos no resueltos, cuestiones por aclarar, dificultades, problemas y preocupaciones que, y aqu&#237; radica su valor, s&#243;lo se pueden resolver pensando. Y si no resolver, como m&#237;nimo aclarar, para no tomar por soluci&#243;n lo que no es m&#225;s que maquillaje.<br><br>El Comit&#233; de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres y Hombres de la Asamblea Comunitaria del Consejo de Europa propone despenalizar el aborto. Leo expresiones dudosas, como que &#8220;debe permitirse a las mujeres la libertad de elecci&#243;n&#8221; o &#8220;garantizar el acceso efectivo de las mujeres a este derecho&#8221; y, como persona, calificativo que entiendo que debe estar por encima de otras particularidades (como lo son el hecho de tener un sexo u otro, una edad u otra) pierdo un poco m&#225;s de fe en el ser humano. Es evidente que, ideolog&#237;as aparte, este es el inicio de la despenalizaci&#243;n total, amparada por todos los pol&#237;ticos, puesto que en el fondo no es m&#225;s que un medio barato y efectivo de dar carnaza al pueblo.<br><br>No me apetece entrar en argumentaciones incomprendidas y que, sin venir a cuento, son tildadas autom&#225;ticamente de retr&#243;gradas o, en el mejor de los casos, conservadoras. D&#233;jenme decirles que los razonamientos no se discuten con adjetivos calificativos, aunque la falta de formaci&#243;n haga que esta sea una v&#237;a lo suficientemente efectiva y espectacular para no buscar verdades.<br><br>Entiendo que la despenalizaci&#243;n del aborto conducir&#225; a la exculpaci&#243;n del doctor Mor&#237;n. Supongo que nadie, nunca m&#225;s, se apenar&#225; de que a un no nacido de ocho meses y medio de gestaci&#243;n le hayan inyectado una sustancia en el coraz&#243;n con el objeto de par&#225;rselo, de modo que, una vez fuera, d&#233; menos pena arrojarlo a la basura. No veo por qu&#233; hay que escandalizarse tanto, ni entiendo que sea menos grave aspirarlo antes de la semana veinte. Comprendo que no es lo mismo ver que no ver. Pero el hecho de ver o no, de sentir o no, de saber o no, no es m&#225;s alentador para el que dos semanas despu&#233;s o al cabo de unos meses hubiera tenido la oportunidad de ver la luz. Eviten aquello de &#8220;depende de cuando consideres que es una persona&#8221;. Yo no considero nada, s&#243;lo s&#233; que esperando nace un ni&#241;o, o no, que la decisi&#243;n no es suya, y que legalmente se clama por su desprotecci&#243;n absoluta, o a&#250;n m&#225;s vil si lo piensan (&#191;ustedes piensan?), se est&#225; pidiendo algo parecido a la esclavitud: su dependencia exclusiva de los deseos de una persona.<br><br>Vale. Hacia eso vamos. Es el primer paso de un largo camino. El que solicitar&#225; la despenalizaci&#243;n total de la eutanasia, decidida l&#243;gicamente por el cuidador, que tambi&#233;n tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca. Y d&#237;ganme que no es mejor irse de ca&#241;itas pagadas (con la herencia del finado) que estar junto a su cama limpiando babas y cosas peores. Puro pragmatismo. Y m&#225;s adelante la eugenesia. Como Hitler que, despu&#233;s de todo, va a resultar un visionario. Ah, s&#237;, tienen raz&#243;n: Hitler s&#243;lo se lo aplicaba a los jud&#237;os, ahora nos limitamos a los que se hallan en proceso de gestaci&#243;n. Una simple cuesti&#243;n de formas. Qu&#233; hipocres&#237;a.<br><br>Oigan, les sugiero que pasen de m&#237;. De hecho no pienso leer ni un solo comentario a esta columna (si los hay, que lo dudo). He pensado suficiente y sigo haci&#233;ndolo para anticipar casi todo lo que puedan decirme. En realidad, me encantar&#237;a que alguien pudiera sorprenderme. No vale la casu&#237;stica: para ella no se elaboran leyes generales. Tampoco valen trucos de trilero, no me suelten el rollo de los derechos y de la igualdad. Derecho es poder estudiar, trabajar, tener comida, vivienda, sueldo a fin de mes, y respeto. En cuanto a la igualdad es una suprema estupidez que no existe, aunque se la hayan inventado cuatro espabilados para medrar y no molestarse en explicar qu&#233; es, qu&#233; significa y qu&#233; consecuencias tiene la ecuanimidad.<br><br>Estoy esperando pacientemente a que, basados en una falsa libertad, se apruebe esa denigrante ley. Despu&#233;s atr&#233;vanse a utilizar los t&#233;rminos sensibilidad y violencia, porque estar&#233; encantada de explicarles, por escrito o cara a cara, el significado de la palabra &#8220;infamia&#8221;.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Burbujas de irrealidad</title>
			<link>http://coslada.cuadernosciudadanos.net/ValentinaLucas/2008/04/11/burbujas-de-irrealidad/</link>
			<pubDate>Fri, 11 Apr 2008 12:12:37 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">47414@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Esta ma&#241;ana llov&#237;a cuando baj&#233; del metro. En la calle, sentada al final de la escalera, permanec&#237;a la misma anciana que, cada d&#237;a, envuelta en una manta, con la cabeza tapada y la cara cubierta por unas inmensas gafas oscuras, mendiga una monedas manteniendo al lado un canastillo de falso mimbre. Se ve que es mayor, tiene las piernas hinchadas y la cesta del dinero limpia. Parece que pide con verg&#252;enza, deseando no ser reconocida, y se dir&#237;a, cuando hace sol, que no tiene nada mejor que hacer. Pero esta ma&#241;ana, como les he dicho al principio, llov&#237;a cuando baj&#233; del metro.A menudo, los vagones de metro transportan m&#225;s miseria que bienestar. Personas vestidas con menos lujo del que pregona el libre mercado y los precios irrisorios de los productos de imitaci&#243;n. Gente que tiene que ponerse varios d&#237;as el mismo atuendo o calzar zapatos sint&#233;ticos que hieren los pies. Leen diarios gratuitos entregados por repartidores que, de vez en cuando, dan la sensaci&#243;n de estar peor situados que quienes los reciben. Y miran al infinito con el gesto adusto de quien anda escaso de dinero aunque, tristemente, a&#250;n m&#225;s de ilusi&#243;n.A m&#237; me encanta leer y no me gusta conducir. Ambas inclinaciones se al&#237;an y hacen que, desde la &#233;poca lejana en que empec&#233; a estudiar en la universidad, utilice el transporte p&#250;blico en mis desplazamientos. En general, quienes me rodean se sorprenden de que a&#250;n contin&#250;e haci&#233;ndolo, a pesar de disponer de aparcamiento gratuito en el trabajo. Y tantas opiniones contrarias a mi pr&#225;ctica he o&#237;do que arrastro estos d&#237;as el prop&#243;sito auto impuesto de coger el coche. Algunas veces, como hoy, olvido mi libro en casa, y me perturban profundamente las prisas y los empujones, las escaleras y el largo paseo, las miradas hura&#241;as y los rostros fatigados de tantas vidas an&#243;nimas que se mueven sin esperanza por el subsuelo de esta ciudad. Si viniera en coche todo ser&#237;a m&#225;s f&#225;cil, me he dicho, porque tardar&#237;a diez minutos menos, y escuchar&#237;a m&#250;sica, y no necesitar&#237;a ponerme y quitarme el abrigo, ni sujetar el paraguas, esquivar pisotones o presenciar de soslayo la miseria del exterior. Pero esta ma&#241;ana, que tanto llov&#237;a al salir del metro, volv&#237; a ver a la misma anciana all&#237;, est&#225;tica y mojada, con sus monedas y su dignidad, y yo, que nunca le ech&#233; antes nada me he agachado a dejarle hoy un poco de lo que me sobra, con verg&#252;enza, porque me sobra. Mientras, me preguntaba si tendr&#237;a mucho sentido para ella vivir as&#237;.Luego he llegado, y el ritmo inalterable del sistema se ha ocupado de m&#237;. Hoy es viernes. Tengo una comida de colegas, una tarde de compras, un hogar caliente y la posibilidad de cerrar los ojos ante la desdicha exterior. Tratar&#233; de olvidar que la soluci&#243;n no es dejar de ver cuando se recuerda lo que se  ha visto, aunque las aristas de una reflexi&#243;n cruel sin lado amable se me hayan clavado en la memoria y no tenga otra salida m&#225;s que escribir, en busca de un b&#225;lsamo que sospecho esquivo.Ya ven, la lectura como coraza y la escritura como v&#243;mito.Y ustedes &#191;en qu&#233; burbuja sobreviven?</description>
			<content:encoded><![CDATA[Esta ma&#241;ana llov&#237;a cuando baj&#233; del metro. En la calle, sentada al final de la escalera, permanec&#237;a la misma anciana que, cada d&#237;a, envuelta en una manta, con la cabeza tapada y la cara cubierta por unas inmensas gafas oscuras, mendiga una monedas manteniendo al lado un canastillo de falso mimbre. Se ve que es mayor, tiene las piernas hinchadas y la cesta del dinero limpia. Parece que pide con verg&#252;enza, deseando no ser reconocida, y se dir&#237;a, cuando hace sol, que no tiene nada mejor que hacer. Pero esta ma&#241;ana, como les he dicho al principio, llov&#237;a cuando baj&#233; del metro.<br><br>A menudo, los vagones de metro transportan m&#225;s miseria que bienestar. Personas vestidas con menos lujo del que pregona el libre mercado y los precios irrisorios de los productos de imitaci&#243;n. Gente que tiene que ponerse varios d&#237;as el mismo atuendo o calzar zapatos sint&#233;ticos que hieren los pies. Leen diarios gratuitos entregados por repartidores que, de vez en cuando, dan la sensaci&#243;n de estar peor situados que quienes los reciben. Y miran al infinito con el gesto adusto de quien anda escaso de dinero aunque, tristemente, a&#250;n m&#225;s de ilusi&#243;n.<br><br>A m&#237; me encanta leer y no me gusta conducir. Ambas inclinaciones se al&#237;an y hacen que, desde la &#233;poca lejana en que empec&#233; a estudiar en la universidad, utilice el transporte p&#250;blico en mis desplazamientos. En general, quienes me rodean se sorprenden de que a&#250;n contin&#250;e haci&#233;ndolo, a pesar de disponer de aparcamiento gratuito en el trabajo. Y tantas opiniones contrarias a mi pr&#225;ctica he o&#237;do que arrastro estos d&#237;as el prop&#243;sito auto impuesto de coger el coche. Algunas veces, como hoy, olvido mi libro en casa, y me perturban profundamente las prisas y los empujones, las escaleras y el largo paseo, las miradas hura&#241;as y los rostros fatigados de tantas vidas an&#243;nimas que se mueven sin esperanza por el subsuelo de esta ciudad. Si viniera en coche todo ser&#237;a m&#225;s f&#225;cil, me he dicho, porque tardar&#237;a diez minutos menos, y escuchar&#237;a m&#250;sica, y no necesitar&#237;a ponerme y quitarme el abrigo, ni sujetar el paraguas, esquivar pisotones o presenciar de soslayo la miseria del exterior. <br><br>Pero esta ma&#241;ana, que tanto llov&#237;a al salir del metro, volv&#237; a ver a la misma anciana all&#237;, est&#225;tica y mojada, con sus monedas y su dignidad, y yo, que nunca le ech&#233; antes nada me he agachado a dejarle hoy un poco de lo que me sobra, con verg&#252;enza, porque me sobra. Mientras, me preguntaba si tendr&#237;a mucho sentido para ella vivir as&#237;.<br><br>Luego he llegado, y el ritmo inalterable del sistema se ha ocupado de m&#237;. Hoy es viernes. Tengo una comida de colegas, una tarde de compras, un hogar caliente y la posibilidad de cerrar los ojos ante la desdicha exterior. Tratar&#233; de olvidar que la soluci&#243;n no es dejar de ver cuando se recuerda lo que se  ha visto, aunque las aristas de una reflexi&#243;n cruel sin lado amable se me hayan clavado en la memoria y no tenga otra salida m&#225;s que escribir, en busca de un b&#225;lsamo que sospecho esquivo.<br><br>Ya ven, la lectura como coraza y la escritura como v&#243;mito.<br><br>Y ustedes &#191;en qu&#233; burbuja sobreviven?<br>]]></content:encoded>
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